Balneario de San Rosendo en río Laja, sin agua para bañistas.

Esta situación de solo encontrar arena es lo que se visibiliza desde Puente Perales aguas abajo.

Un chiste cruel, un contrasentido, un balneario recientemente remodelado y estudios de diseño para seguir mejorando con otro proyecto el sector, de tal manera que entregue al vecino de San Rosendo y al turista un lugar grato, cómodo dotado de la mejor infraestructura para veranear y visitar hoy no se puede utilizar. La razón es simple, el río Laja prácticamente no tiene agua en ese sector, solo arena y más arena.
La responsabilidad de esto, puede ser una naturaleza caprichosa, el cambio climático del que tanto se habla, el uso indiscriminado de las aguas por parte de empresas, comités de regantes, etc. Es que el déficit hídrico en muchos ríos de Chile es un drama, el río Laja no escapa a esta trágica realidad, su escaso cause es impactante, con un gran porcentaje del fondo a la vista, grandes bancos de arena, ya no son los islotes pequeños de antaño, hoy son extensiones de kilómetros, cubiertas de vegetación y con el agua circunscrita a pequeños brazos que buscan abrirse camino hacia la desembocadura en el rio Biobío. Es el panorama desde Puente Perales aguas abajo, así hoy es posible cruzar el río en cualquier punto, y casi sin mojarse los pies.

Frente a este escenario los balnearios y camping prácticamente no tienen zonas de baño, salvo los brazos con escasa agua, o algún pozón que permite darse un chapuzón.

La comuna de San Rosendo no está exenta de este problema, hace un año remodeló su balneario para hacerlo más agradable y confortable, mesas nuevas, mejor distribuidas, calle de acceso pavimentada, gaviones como defensa en el río. Pero este verano esas mejoras de poco han servido, en toda la extensión de este balneario no es posible bañarse, el brazo de río que pasa cerca de la ribera, no tiene más de 10 cm de profundidad y si alguien desea poder acceder a más agua, no tiene muchas posibilidades, aunque camine 50 o 100 metros hacia el interior del río. El embancamiento es total, solo vegetación y árboles.
Consultado por esta situación el alcalde de San Rosendo Rabindranath Acuña manifiesta su preocupación por la sequía del río la que se acrecienta año a año, anualmente deben colocar máquinas que abran el río y hacer un cauce, con un costo mínimo de $ 2 millones, con cargo municipal. Ese trabajo este año aún no pueden hacerlo, desde hace unos meses hay una empresa que presta servicios a Fesur, haciendo estudios de mecánica de suelo en las cepas del puente, y esto les ha impedido colocar una máquina y abrir un cause por el lado del balneario, desde la gerencia de Fesur, le indicaron que en esa zona se liberan en los próximos días, por tanto, apenas puedan harán los esfuerzos con máquinas para liberar el cauce y ocupar el río en lo que resta de verano, además sacar algunas islas, dentro de la gravedad de lo que está sucediendo, es que hay mucho menos agua en la caja del río, crecieron así las islas y el río se ha embancando considerablemente, señala el jefe comunal.

Además, el municipio de San Rosendo se adjudicó el año pasado un proyecto de 800 millones, el cual está en etapa de diseño, lo que permitirá construir nuevos baños, zonas de venta, áreas verdes, un pequeño museo, con un hermoseamiento total de ese sector.

Como dijo un vecino, quien tiene su casa a menos de 100 metros del balneario, “en 50 años que vivo aquí, nunca había visto este nivel de sequía en el río Laja”.

Aun así, el alcalde Acuña es positivo, piensa esto se puede revertir, pero es necesario un gran trabajo y unir fuerzas.
En esto le cabe hoy gran responsabilidad al Estado, desde el gobierno se trabaja en una Mesa Nacional del Agua, con un plan para dar solución a la escasez hídrica, lo que involucrará a todos y con sacrificio de todos, pero ya no volverá a ser como antes.

Por C. Jara

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